Los platos de ducha de resina negro tienen en su superficie un recubrimiento que los hace muy resistentes, pero que también se puede dañar con ciertos productos químicos.
Por lo tanto, nunca utilices jabones abrasivos, amoniaco, salfumán o cualquier otro compuesto similar, puesto que de inmediato van a deteriorar la capa superficial del plato.
En este sentido, lo más recomendable es optar por los jabones neutros o por los limpiadores naturales, los cuales son muy eficientes para mantener a raya las manchas de cal, así como el moho y la humedad.
En caso de que decidas utilizar lejía, ten en cuenta que no la debes dejar actuar por más de 5 minutos y deberás diluirla con agua. Si la agregas directamente al plato de resina negro, vas a afectar sus materiales y probablemente se dañe el color negro.
Por otra parte, si en tu plato de ducha quedan restos de obra como cola o cemento, no vayas a tratar de arrancar el material rascando o lijando la superficie porque la dañarás.
Lo mejor es que consultes en alguna tienda especializada sobre algún producto específico que sirva para eliminar los restos de obra rápidamente y sin poner en peligro el plato y sigas las recomendaciones del fabricante.
Si sigues estas sencillas recomendaciones, tendrás un plato de ducha de resina negro impecable y reluciente por mucho tiempo.